Día 9.

Llevo días evitando este tema pero, como todo lo que se evita, me está comiendo por dentro. 

Estoy cansada de leer a profesionales que se creen por encima de otros profesionales, que se creen en propiedad de los temas a tratar o de la forma de hacerlo. 

Respecto a los temas a tratar, cada uno desde su ventana habla de lo que sabe. Es una responsabilidad exponernos a diario, como para que encima estemos con los egos subidos sobre la propiedad intelectual. No todo vale. 

En cuanto a la forma de tocar los temas, creo que tan malo es que parezca que nos hemos tragado la nueva colección de tazas de míster Wonderful soltando frases (muy bonitas) pero absurdas y hasta peligrosas, como que estemos todo el día diciendo que vamos a morir todos. 

Esta situación es muy dura. 

Dice una de mis mejores amigas (¡Paqui, tecueme!) que si lo que vas a decir no es mejor que el silencio quizás haces un bien en callar. 

En fin. 

Quería contarte que cada mañana abro la ventana de la habitación para que entre el aire fresco. Mini 1 y yo nos dedicamos a mirar el cielo, algunos árboles y los pájaros que están a lo suyo. 

Él no sabe que yo me recargo en esos minutos. 

Primero por su simple presencia, segundo, debido a que siempre estamos abrazados y tercero, ver que aunque nosotros estamos en pausa el resto de la naturaleza sigue su curso me reconforta y me recuerda que todo cambia, que todo pasa. 

Es primavera. Veo los almendros en flor, las abejas, las hojas nuevas por todas partes. El día cada vez es más largo. Los pájaros van haciendo sus nidos. Veo mariposas, cielos despejados y cielos nublados. 

Como te decía ayer: la vida, que no se detiene. 

Y todo esto me lleva al ejercicio de hoy: 

  • Por favor, ve a tu rincón de meditar. 
  • Ponte la canción “Todo cambia” de Mercedes Sosa o la versión de los Celtas Cortos.
  • Escucha la letra con atención.

Hoy más que nunca tienen sentido sus versos: 

“Cambia lo superficial, 

cambia también lo profundo 

cambia el modo de pensar

cambia todo en este mundo” 

Os espero mirando el cielo con Mercedes dando el do de pecho. 

1 comentario en “Día 9.”

  1. Nuevamente GRACIAS. Aunque li agradeciera un millón de infinitas veces no bastaría para agradecer cómo Cati tu y tu gran profesionalidad y cercanía me han cambiado la vida. Estoy pasando durísimos momentos y lo único que me ayuda es tu enseñanza. Ánimo y fuerza para tod@s

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