Día 4.

Hay gente haciéndose vídeos dando toques a un rollo de papel de WC.
¿Qué nos está pasando? Sé que es un challenge, pero ¿cuál? No, mejor: ¿por qué?


Hablando de vídeos. Anoche me pasaron uno de unos “xeremiers” tocando en el balcón de su casa. Un concierto para toda la calle. Me pareció precioso.
Ni confirmo ni desmiento que se me saltaron las lágrimas. También estaba desesperada ya que no conseguía dormir a Pau (mini2). Me encantaría haber tenido un hijo que fuera sencillo en el arte del sueño, pero esto da para otro post.

A lo que venía: hace unos días te pedí que encontraras un rincón de la casa dónde poder meditar y aún no te he pedido que vuelvas a él.
Ha sido un poco queriendo (quería recolocar unas cosas antes) y otro poco sin querer (quería que fuera mi voz la que traspasara la pantalla).
No importa.

Ahora te voy a pedir que cojas algo de comer. Una fruta, una zanahoria, un trocito de chocolate. Si puede ser algo que te guste especialmente, mucho mejor.

¿Lo tienes?
Seguimos.

Vas a sentarte en tu rincón del reset y te vas a comer ese algo que has elegido de forma mindfulness.

1️⃣ Primero observa lo que has elegido como si fuera la primera vez que lo vieras. Describe en tu cabeza su color, textura, su peso aproximado, la forma que tiene.
2️⃣ Huélelo. Cierra los ojos y aspira el aroma. Despacio. Una vez, otra y otra hasta retener todos los matices.
3️⃣ y 4️⃣ Tócalo. Percibe su textura, la temperatura a la que está. Fíjate en la piel (si es que tiene) y recórrela. Ya, ya sé que nos han dicho siempre que con la comida no se juega. Olvídate. Juega. Si tiene piel, empieza a quitársela y escucha atentamente los sonidos que se ponen en marcha.
¡Espero que no tengas mucha hambre o lo que vas a oír es el rugir de tus tripas!
4️⃣ y 5️⃣ Vas a colocarte un trocito en los labios. Percibe el olor de nuevo. Estudia atentamente la textura con los labios. Introduce el trozo (o una parte) en la boca y déjalo ahí unos segundos. ¿Es dulce o salado? ¿ácido o picante?¿en qué punto de la lengua lo notas? Muerde y mastica súper despacio. Como si todo fuera a cámara lenta. Degusta despacio. Como si esta fuera la última vez que puedas comerlo. Al acabar, puedes tragar. Sigue el camino que hace el trozo desde tu boca hasta donde lo sientas. Escucha atentamente los sonidos que hagas.

Si tu mente se distrae durante el proceso (sería normal) devuelve amablemente y sin criticarte tu atención al ejercicio. Todas las veces que sean necesarias.

Repite el proceso hasta terminar con la comida elegida.

¿Cómo ha ido?

Deja un comentario